Entradas clasificadas como ‘música para camaleones’
everybody knows, de leonard cohen
Marzo 29, 2009 · Dejar un comentario
Categorías: música para camaleones
Etiquetado: everybody knows, i'm your man, indolencia, leonard cohen
“influencia”, por charly garcía
Diciembre 29, 2008 · Dejar un comentario
puedo ver y decir,
puedo ver y decir y sentir:
algo ha cambiado.
para mí no es extraño.
yo no voy a correr,
yo no voy a correr ni a escapar
de mi destino.
yo no pienso en peligro.
si fue hecho para mí
lo tengo que saber.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.
en el fondo de mí,
en el fondo de mí veo temor
y veo sospechas
con mi fascinación nueva.
yo no sé bien qué es,
yo no sé bien qué es.
vos dirás: “son intuiciones”,
verdaderas alertas.
debo confiar en mí,
lo tengo que saber.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.
puedo ver y decir y sentir
mi mente dormir
bajo tu influencia.
una parte de mí,
una parte de mí dice -¡stop!
fuiste muy lejos,
no puedo contenerlo.
trato de resistir,
trato de resistir
y al final no es un problema.
qué placer esta pena.
si yo fuera otro ser
no lo podría entender.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.
puedo ver y sentir y decir:
mi vida dormir,
bajo tu influencia.
¡esta extraña influencia!
Categorías: música para camaleones
Etiquetado: charly garcía, influencia, influenza, todd rundgren
“crujidos”, de nacho vegas
Diciembre 19, 2008 · Dejar un comentario
“Y si no encuentras fuerzas para salir de aquí
yo las sacaré de donde sea, y seguiré sin ti”
Me dijiste algo así con voz grave y resignada,
me grabé tus palabras y me vestí listo para comenzar.
Día uno en pie, comienzo a andar,
he de aguantar, lo puedo hacer.
El día dos avanza hasta el final
y llega el día tres, lo vuelvo a estropear.
Así que vuelta a empezar.
Día uno en pie, no he de pensar,
ya es día 2, Alprazolam,
comienzo a hablar y no me hago entender,
y llega el día tres, lo vuelvo a estropear.
No preguntes ni por qué ni por qué no,
sólo yo sé el motivo y no es bonito.
Me mudaré a otro sitio, me iré de esta ciudad,
pero ahora es de mí mismo de donde me quiero escapar.
No me des flores cuando aquí hay lirios y rosas,
las querré el día en que ya no quede una sola.
Entonces, ¿me complacerás?
Y dime, ¿cómo lo harás?
Día uno en pie, ¿qué puedo hacer
para encontrar restos de fe?
El tiempo pasa doloroso y lento
y luego en un momento lo vuelvo a joder.
Y entonces vuelta a empezar…
Día una en pie, siento pensar
cómo evitar sentir, pensar,
morir de sed y beber del mar
y al segundo día he vuelto a fracasar.
Si te miento no será por mezquindad,
estas penas siempre llegan por torpeza.
Día uno en pie, ¿qué puedo hacer
sino esperar verlo acabar?
El día terminó con un crujido,
me despierto herido y grito en soledad.
Que es jodido ya lo sé,
pero no es dramático,
esto no es tan trágico,
esto no es un drama, no,
te diré mil cosas por las que llorar…
Categorías: música para camaleones
Etiquetado: el manifiesto desastre, nacho vegas