máquina de escribir

Entradas de Diciembre 2008

“influencia”, por charly garcía

Diciembre 29, 2008 · Dejar un comentario

influencia

puedo ver y decir,
puedo ver y decir y sentir:
algo ha cambiado.
para mí no es extraño.

yo no voy a correr,
yo no voy a correr ni a escapar
de mi destino.
yo no pienso en peligro.

si fue hecho para mí
lo tengo que saber.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.

en el fondo de mí,
en el fondo de mí veo temor
y veo sospechas
con mi fascinación nueva.

yo no sé bien qué es,
yo no sé bien qué es.
vos dirás: “son intuiciones”,
verdaderas alertas.

debo confiar en mí,
lo tengo que saber.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.

puedo ver y decir y sentir
mi mente dormir
bajo tu influencia.

una parte de mí,
una parte de mí dice -¡stop!
fuiste muy lejos,
no puedo contenerlo.

trato de resistir,
trato de resistir
y al final no es un problema.
qué placer esta pena.

si yo fuera otro ser
no lo podría entender.
pero es muy difícil ver,
si algo controla mi ser.

puedo ver y sentir y decir:
mi vida dormir,
bajo tu influencia.

¡esta extraña influencia!

Categorías: música para camaleones
Etiquetado: , , ,

rg, por daniel cristán

Diciembre 28, 2008 · 1 comentario

by-daniel-cristan

Categorías: abscesos
Etiquetado: , ,

tres poemas de Henrik Nordbrandt

Diciembre 27, 2008 · Dejar un comentario

|||

|||Septiembre

|||

Ahora lucha mi frágil sombra

contra la luz misteriosa en grava y paja.

Mi bicicleta está oxidándose a la entrada del bosque

como una complicada idea

que uno ha abandonado antes de pensarla hasta el fin

y el sonido del abedul hace añicos mi alma

que ha encontrado su propia agua clara

en torno a la que da vueltas todo el día.

Estoy colgado como una cortina en la brisa

ni dentro ni fuera y proyecto mi sombra

sobre una cama sin hacer

mientras diferentes mujeres vienen de visita

solas o de dos en dos

y me hablan de todos mis defectos.

El lugar, el tiempo y yo

nos jugamos a los dados quién hará esta vez

el trabajo de los demás.

El sol matinal cae en el escalón.

La primera escarcha del año brilla en las sombras.

Yo pierdo

y estoy una vez más solo en el mundo.

|||

|||

|||Piazza Duomo

|||

Otoño, el otoño de los otoños:

La lluvia cae a cántaros a través de la luz.

El bronce se derrite y se solidifica.

La luz cambia de sitio con el bronce.

|||

La muerte cambia de sitio con el bronce

que se derrite y se solidifica.

Los cañones se funden para hacer campanas

y las campanas para hacer cañones.

|||

El ruido de los cañones fuera de las murallas de la ciudad.

El sonido de las campanas en la plaza.

La lluvia cae a cántaros a través de la luz.

La muerte cambia de sitio con el sonido.

|||

Espadas convertidas en arados, arados en espadas.

Cañones y campanas.

El estrépito de la guerra sobre campos negros.

El estrépito de Dios en la plaza.

|||

La plaza, el sitio de todos los sitios.

La idea de un sitio

en otoño, el otoño de los otoños.

La muerte cambia de sitio con la idea.

|||

La plaza está vacía. La lluvia cae a cántaros.

Los cañones se van acercando.

Las campanas se oyen ahora constantemente:

La idea de Dios. Es otoño.

|||

Campanas en cañones. La plaza de Dios

donde está la iglesia. La lluvia muerta.

Los cañones se oyen ahora todo el tiempo.

La plaza está vacía. Es otoño.

|||

La idea de un sitio: El sitio de Dios

está vacío. Las campanas suenan.

La muerte ha cambiado de sitio con el bronce.

La muerte ha cambiado de sitio con el sonido.

|||

La muerte ha cambiado de sitio con la idea:

La idea de Dios, la idea de la Muerte,

el Dios de todos los dioses, la Muerte de todas las muertes.

La Muerte ha cambiado de sitio con el sitio.

|||

Es otoño. Llueve a cántaros.

|||

|||

|||Una vida

|||

Encendiste una cerilla y su llama te cegó

de manera que no pudiste encontrar en la oscuridad lo que buscabas

antes de que la cerilla se consumiese entre tus dedos quemándote

y el dolor te hiciera olvidar lo que buscabas.

|||

Categorías: ejercicios de admiración
Etiquetado: , , , ,

carrousel

Diciembre 23, 2008 · Dejar un comentario

parezco entrar en tu casa de noche.

las paredes humedecen el ámbito de límite.

recorro habitante lentitud submarina. ella se apila

en el último: en el más reciente escalón infringe sombra

adentro de la sombra. hay cajas negras. y hay

cajas negras en las habitaciones como al interior

de un vuelo cuyas esquirlas marchan continuas desocupadas

franjas en cielo por el aire, hace tiempo. hace cuántos yacen

en el cielo diamantes nuevos que la omisión pule.

la frontera entre su objeto y el resplandor es una vitrina cutánea

a sus tejidos adiposo es el anverso del fulgor —¿has visto

mariposas golpeando el candado cristalino? creen entrar en la luz,

¿pregunto? escuchan en el golpe de su cuerpo la música de los accesos

y la manifestación de cercanía

corroe su materia dolorida de tránsito que, en un momento más, chascará

de parte del calor. a la carne del ojo el brillo sólo parece confirmar algo

de su correspondiente noción primaria. muertas naturalezas

muertas faunas aladas sujetas en el cuadro diáfano ingrave

por un clavo y sedales que lágrimas al ojo son, péndulo

al reloj. así yo soy en tu extensión pero un colmo rodante, así yo soy

mágico instalado en tu limbo y alveolado solar, semejante a un golpe

cíclope en cuyo impacto coloca el ojo abierto su visión

ahincada por las ráfagas: yo ya sólo puedo ver cosas veloces

huidas, saltos, desbarrancamientos. una suerte de rojos

tu corazón extirpa o exhibe barrenado por

las planas exfoliadas de la ubicua

flor neutral de aquesta insolación: significa mi acontecimiento y que soy yo

una de tus cajas negras. en incremento del espacio el péndulo se izó

cometa: mujer, hay (por lo menos) una nube.

duele abrir esta burbuja en tu oscuridad y mi mano en esta

agua intacta sumergida por doquier estrecha el lado único.

materia ceñida (o) actitud de isla, arena trenzada con espuma son

los pájaros puntuales las estrellas cerezas que retrazan

pululan y contraen hirviendo fibrosos esta fronda. ahora: la maravilla

no es ésa en facultad de árbol, sino la

previamente sombra inexplicable que no la requirió.

se adivinan hormigas amarillas allí donde un follaje debió dejar pasar el sol.

cargan las de sus fragmentos hendidas veces en la espalda como una

cruz que el otoño no —¿existe el otoño?

¿harán esperar hasta él el hambre? ¿pacerán en suma esa paciencia?

pero volvamos a la flor. el cielo está verde de ver desgañitarse

ese jardín hacia allá lanzar su carrera, donde (quizá) el otoño…

reincidamos pequeña, detalladamente, como un rayo al mismo sitio.

en foco está ya el mínimo común múltiplo del jardín: esta flor

surte de un núcleo que no ve: incluso atina

la impresión de isoglosas. tu constitución en acto.

otras chispas flechan ciegas donde aún no has sido

y deslabran del gran puzzle la orilla de tus hombros o

acaban por rezurcir un collar donde pondría los besos.

de esa misma llama suena la nervazón que se vislumbra

vertirse entre tus cabellos repartida, desde un cántaro

flexible todavía en muchos filamentos idéntica al frisar

su resquemor: esto amo. lo que indicia por partir el cielo

en el cielo con el cielo. el hangar latente nuevo asomar

cuando todo ha volado —debo detener estos clavos que no

cesan de ocurrir ahí donde se los dejó.

crecen los muebles hirientes desde su presunto empotrado pasivo.

hay animales aquí siameses que viven anteriores

uno detrás del otro (su mano y la cometa donde jamás

termina el viento) sin alcanzarse nunca.

el espacio sucede a penas entre ellos en esta playa llena

de pelotas cristales que no rompen la ventana reiterada

gotas enormes que el tornasol adora y una y otra vez repasa

untando grosor aceitemente: ello espeta nácares esmaltes

más cerca de la páramos disponible a cualquier

cosa en acción y efecto de guijarro, pero cada vez más

lejos del ojo emisor, la flor oblicua, deslindada —lo sé: se cierne falsa

esta profusa limpidez agresiva. obtendrá de revés un carbón —¿varios?

en el ojo que cierra madura su mentira de piedra con ese fin.

te he abierto en mis ojos, en eso me llagas de hacer.

cuchilla cuyo filo está en brillar: puedo cerrar los ojos, puedo

si quiero, estrellarlos con tu imagen en estas paredes

de movedizo oasis y con quirurgia muñones cercenar estas gotas

añicos en que los que cabe quebrar la duración del espejo

en que narciso perdura muerto y eco nunca existió.

pero me gusta verte intentar el daño.

voy a darte el tiempo para reunirte, napalm desencadenada.

entre ráfagas que la bengala desrayó es oportuno entreverar

dulces en tus fisuras agitadas —hola:

en punto de las 6 he identificado una caja negra en tránsito

de mi clavícula a mi voz. guarda en su compartimento

actos semejantes a que

has volado en mil pedazos,

serpentinas blancas y rojas incrustadas en el pabellón —no pasa nada

a lo más, las incisiones del muro están satinadas de sorpresa, ni los pedazos

gozan de averías. en resumen, el caramelo está reconstruido y

listo para volver a explotar en esta improvisada

circunstancia en las inmediaciones del meteoro. así tú misma

apareces desnuda en casa. ni más lejos ni más veloz.

ahora estás bailando en mi garganta y por fin

yo voy a tocar en ti cantar el tiempo hacerse sensación

y la sensación animales claros, amplias habitaciones

circulares escaleras que de perfil parecen de perfil un caracol

y suenan como el mar adentro de uno.

tengo ganas de besarte en los oídos las canciones ante estas

cómodas luces en que varias veces cabría el sol. luces en que tú, las

luces en que, tanto, tú

tú: sí.

Categorías: jet lag
Etiquetado: , , , , ,

“crujidos”, de nacho vegas

Diciembre 19, 2008 · Dejar un comentario

crujidos

“Y si no encuentras fuerzas para salir de aquí
yo las sacaré de donde sea, y seguiré sin ti”
Me dijiste algo así con voz grave y resignada,
me grabé tus palabras y me vestí listo para comenzar.

Día uno en pie, comienzo a andar,
he de aguantar, lo puedo hacer.
El día dos avanza hasta el final
y llega el día tres, lo vuelvo a estropear.
Así que vuelta a empezar.

Día uno en pie, no he de pensar,
ya es día 2, Alprazolam,
comienzo a hablar y no me hago entender,
y llega el día tres, lo vuelvo a estropear.

No preguntes ni por qué ni por qué no,
sólo yo sé el motivo y no es bonito.

Me mudaré a otro sitio, me iré de esta ciudad,
pero ahora es de mí mismo de donde me quiero escapar.

No me des flores cuando aquí hay lirios y rosas,
las querré el día en que ya no quede una sola.
Entonces, ¿me complacerás?
Y dime, ¿cómo lo harás?

Día uno en pie, ¿qué puedo hacer
para encontrar restos de fe?
El tiempo pasa doloroso y lento
y luego en un momento lo vuelvo a joder.
Y entonces vuelta a empezar…

Día una en pie, siento pensar
cómo evitar sentir, pensar,
morir de sed y beber del mar
y al segundo día he vuelto a fracasar.

Si te miento no será por mezquindad,
estas penas siempre llegan por torpeza.

Día uno en pie, ¿qué puedo hacer
sino esperar verlo acabar?
El día terminó con un crujido,
me despierto herido y grito en soledad.

Que es jodido ya lo sé,
pero no es dramático,
esto no es tan trágico,
esto no es un drama, no,
te diré mil cosas por las que llorar…

Categorías: música para camaleones
Etiquetado: ,

950-8

Diciembre 15, 2008 · Dejar un comentario

|||||||hace más silencio que humo |aquí. mi ||casa es una

||||||||||||||niebla hablada por |||||el testigo de lo que no

||||||||||||||ocurrió, de lo que ||no|| ha ocurrido durante

||||||||||||||7 años|||||| esta isla de|| siberia que| desafía

||||||||||||||la aptitud de cuanto mar de|||  |||agua hecho

||||||||||||||hay:  | de   a n t i n i e v e||suceso i||nnegable

||||||||||||||cuya sombra es francamente este vívido frío

||||||||||||||por el que mi |||||||temblor aguarda ||||||su

||||||||||||||confirmación con ||||||||||||algo parecido al

||||||||||||||cierzo, correspondiente  a|algo semejante a

||||||||||||||punto de los||||||32 grados de diciembre en

||||||||||||||méxico este domingo donde||||vivo. no hay

||||||||||||||muebles que ||||||descansen a lo que sube y

||||||||||||||yace como un ||||||||plafón que acerca a mi

||||||||||||||cabeza el tiempo como una ||||||corona del

||||||||||||||domingo rey a |||||||cambio de vivir donde

||||||||||||||mismo que yo no. aquí el||||||||domingo es

||||||||||||||habitante.||pero esta vez tengo 2|||años de

||||||||||||||

||||||||||||||venir aquí.  estoy muriéndo-me de tránsito.

Categorías: jet lag
Etiquetado: , , , ,

mensaje enviado desde un café –abril, calle roja

Diciembre 15, 2008 · Dejar un comentario

-gracias a G, por recuperarlo

01:17 hay letargo en el hábitat y desdén por despertar. algunos, ¿estaríamos más completos, o justos, de andar en cuatro patas? por qué no en dos alas. es tan cercana la descomposición que esta nueva simpatía por lo que antes manifesté asco me hace dudar seriamente si mis abscesos de santidad no lindan con la derrota.

01:19 −ganas de yacer empotrado por una gran misericordia.

Categorías: abscesos
Etiquetado: , , , , ,

revelación de la música de fabiola

Diciembre 6, 2008 · Dejar un comentario

|||||

todavía oigo tropezar quedo tu pelo

con bloques apacibles de aire en

el pasillo alebrestar manchas que rumian

embebidas de sombra

||||

||||

||||||

.subo con el oído la escalera negra

Categorías: jet lag
Etiquetado: , ,